1.5 practica tecnológica
1.
La práctica social En este
proceso de transformación práctica y de acumulación de conocimientos es que se
intensifica la mediatez del trabajo humano y del pensamiento 350 existente. Las
prácticas son funciones organizadas mediante las cuales se manifiesta la
actividad vital del sistema social y de sus componentes. Los portadores de
éstas son los componentes, la sociedad en su conjunto, los subsistemas
estructurales: las clases, los grupos sociales, los individuos. Si concebimos
de este modo el proceso de la "práctica" en general, concluimos que
el elemento determinante del proceso no es la "materia prima" , ni el
"producto acabado", sino la práctica en el sentido estricto: es
decir, el elemento fundamental es este mismo trabajo de transformación,
correlativamente determinado por cada tipo de práctica. La comprensión, el
examen específico peculiar, la revelación del sentido de la actividad humana
organizada, permite determinar los distintos niveles de la existencia social.
El contenido, lo específico de cada práctica sólo es explicable mediante el
estudio de los componentes de la estructura gené- rica, de la naturaleza
diferencial de cada objeto determinado, de los medios de producción, de los
objetivos, de las relaciones socio-históricas en que el proceso se produce, de
los conceptos utilizados. LA PRACTICA TECNOLOGICA y entonces, de la
racionalidad de los procesos sociales, dando como resultado el surgimiento y
desarrollo del concepto de finalidad y objetivo de las acciones humanas (3). La
actividad orientada (4) es un tipo de actividad humana, aquella sujeta a fines
mediatos y supuestamente eficaces y útiles. Esta finalidad, impuesta por el
hombre, requiere de medios para lograr sus objetivos. Por eso es que el hombre
actúa sobre la naturaleza y la sociedad apropiándose de cosas que se convierten
en medios de producción que, a su vez, son trabajados para llegar a ciertos
fines: bienes, artefactos, cambios de estado, etc. Podemos decir ahora que
entendemos por "práctica social" (5) a toda actividad orientada -por
tanto consciente y sujeta a fines- de los hombres organizados en sociedad, la
cual transforma un objeto, con ciertos medios de producción, en algo útil. La
práctica es así "una forma de apropiación", resultado de la acción
del hombre sobre las cosas en general, específicamente una apropiación
racional, pues se da entre el hombre (ser racional) yel medio o entre los
hombres (por ejemplo, clases sociales). La práctica como proceso de apropiación
implica una interacción y, por tanto, la modificación del sujeto actuante, en
este caso el hombre (6). Toda práctica tiene la misma estructura genérica dada
por las características de la acción entre cosas, la cual contiene cuatro
elementos básicos (7): (a) fuerza humana (consciente y racional); (b) medios o
instrumentos de producción (cosas, información); (e) materia prima u objeto de
transformación y (d) un cambio o un producto final. La forma individualizada
que asume la estructura genérica diferencia de manera sistemática las diversas
prácticas e impide oscurecer su especificidad usando algún término que los
englobe. Así, toda práctica contiene una estructura propia que es en todos los
casos, la estructura de una . producción. Al ser transformadora, al actuar a
sobre e por medio de b no sólo se modifica e sino a también y esta relación
transformativa de a y e, acarrea la necesidad de modificar y perfeccionar (a) y
(b). Es importante la forma de aplicación de (a) y (b) que constituye el
proceso real y vivo que representa la práctica; es decir, el trabajo de
transformación que en una estructura social específica combina hombres, medios
y un método técnico para la utilización de los medios. No siendo una cosa sino
una relación, está determinada y/o condicionada por la estructura social 3.
Estructura de las prácticas Dos divisiones básicas pueden hacerse entre los
diferentes tipos de práctica, sintetizadas en la siguiente clasificación: (i)
La práctica empírico-concreta y (ii) la práctica teórica-conceptual (8). Esta
tipología representa, para efectos de análisis, a dos aspectos relevantes en la
"transformación práctica" de los hombres. Aunque ambas tienen la
misma estructura genérica, se diferencian sustancialmente por su objeto y su
modo de apropiación de la realidad, una material y la otra ideal. En la
primera, la realidad concreta es el objeto mismo de la transformación y, en la
segunda, se trata de ideas, conceptos o generalidades ideológicas por medio de
las cuales, a través de un proceso transformativo, se pretende conocer la
realidad y dar las ideas para cambiarla. Esta última se da como resultado de
acciones empírico-concretas, que constituyen la base sustantiva de los procesos
intelectuales, su soporte material, acompañados en este caso por procesos de
información. Entre estas prácticas teóricas se destacan: la práctica
científica, la práctica filosófica y la práctica ideológica. Las dos primeras
producen las "formas del saber" fijadas en sistemas conceptuales. La
práctica teórica contiene a lo que comúnmente se ha llamado teoría (9),
subdivisible en diferentes prácticas: la científica, la matemática, la
filosófica. LA PRACTICA TECNOLOGICA La "práctica empírico-concreta"
contiene a toda práctica de producción material y a toda acción directa sobre
los procesos naturales o sociales, e incluye al trabajo o labor. La
"práctica teórica-conceptual" es un "trabajo de transformación
de la intuición y de la representación de conceptos" (10), que son la
materia prima, el referente directo del modo de producción de conocimientos. Su
materia prima consiste de los conceptos existentes, ideológicos, que Althusser
(11) denomina generalidad 1 (GI) (conceptual). La generalidad 11 (G 11)o los
"medios de producción" estarán formados por un conjunto organizado de
conceptos o "teoría" de una ciencia en un momento histórico dado,
dentro del cual se plantean y se intentan resolver los problemas de una
determinada práctica científica. La generalidad III (Glll) constituye el
producto de conocimiento, casi siempre una teoría científica u objeto
conceptual. En resumen, la práctica teórico-conceptual, en especial la
científica, es un proceso de transformación real entre GI y Glll, que puede
consistir en la producción de un conocimiento o una generalidad científica
nueva, que integra y señala los límites de la antigua. Estamos diferenciando el
ámbito de lo objetivoconcreto (que corresponde a la práctica empíricoconcreta)
y el del pensamiento, de lo ideal, que corresponde a la práctica
teórico-conceptual. Por un lado los procesos de la realidad, lo concreto real,
su movimiento propio y, por otro, el pensamiento de éste como proceso
conceptual, lo concreto del pensamiento. De igual manera que el proceso de
producción de un objeto concreto tiene lugar enteramente en la realidad y según
las condiciones propias de ella, así también el proceso de producción del nuevo
objeto de conocimiento o conceptual tiene lugar en el ámbito y en las
condiciones de las categorías pensadas que pretenden reproducir la realidad,
donde su lugar depende del proceso mismo de la producción conceptual, no
coincidiendo con la producción histórica real. El proceso de conocimiento
(producción de conocimiento) mediante el cual el pensamiento transforme las
intuiciones y las representaciones iniciales, en conocimientos concretos de
pensamiento (Glll), tiene lugar en su totalidad, en el pensamiento. Este modo
de apreciación teórico (proceso de conocimiento), aunque tiene sus
características propias, se da siempre en relación con la realidad dada o
supuesta. Se puede decir que ésta es la forma en que el conocimiento ejerce su
actividad práctica 351 sobre 10 real, por medio de su modo específico de
apropiación. Enfatizando sobre el carácter especí- fico de las prácticas
teóricas, Althusser, dice: "Esta producción del conocimiento en una
ciencia dada es una práctica específica, a la que se debe llamar práctica teórica;
una práctica específica, es decir, distinta de las otras prácticas existentes
(práctica económica, práctica política, práctica ideológica) y, a su nivel y en
su función, absolutamente irremplazable. Se entiende que esta práctica teórica
está en relación orgánica con las otras prácticas, está fundada y articulada
sobre ellas, pero es irremplazable en su dominio propio, lo cual quiere decir
que la ciencia es producida como tal por una práctica específica, la práctica
teórica, que no puede, bajo ningún concepto, ser reemplazada por ninguna de las
otras prácticas. Este punto es importante, pues es un error empirista e
idealista el decir que los conocimientos científicos son el producto de la
práctica social en general, o de la práctica política y económica" (12). Aunque
no pretendemos estudiar o analizar las diferencias específicas de todas las
prácticas sociales, consideramos que la diferenciación sustancial de las
características relevantes dadas por la tipología anterior, es necesaria para
nuestro objetivo de caracterizar a la práctica tecnológica. 4. Clasificación
social de las prácticas. La lucha por la independencia y desarrollo de las
mas}s produce históricamente diferentes prácticas en todos los niveles de la
sociedad. Estas están relacionadas, vinculadas, se restringen y se complementan
mutuamente. La práctica social es la unión sistémica de varias prácticas, donde
cada una de ellas, tomada individualmente, tiene su propia especificidad, su
articulación con las otras, pero todas tienen el común denominador de la
estructura gené- rica. Es a partir de lo anterior que se puede comprender la
existencia relativamente autónoma de un conjunto de prácticas diferentes, las
cuales están, no obstante, insertas en el sistema de la totalidad compleja que
es la sociedad humana, pues cada tipo de actividad orientada corresponde a
determinada demanda de la sociedad como un sistema íntegro y orgánico. La
práctica social contiene cuatro niveles fundamentales: (i) La práctica
empirica-econámica o práctica económica-productiva que consiste en los procesos
de la transformación material directa. Corresponde a una relación del hombre
con el medio o el ambiente del sistema social, cuya función es la
transformación directa de cosas no humanas en cosas útiles, valuables por los
componentes del sistema. 352 trabajo. La intensa racionalización de los
procesos de transformación se refleja en la amplia aplicación y desarrollo de
la práctica científica, en la búsqueda de explicación racional del mundo, en la
optimización de las acciones basadas en el conocimiento científico. Surge así
un tipo de práctica transformadora en todos los subsistemas sociales,
racionalizadora de las actividades que denominaremos práctica
tecnológica-concreta. Más explícitamente, la práctica tecnológica-concreta es toda
práctica transformadora, planificadora, controladora y directora de los
procesos de transformación naturales o sociales, que sustenta sus actividades
en el conocimiento científico existente y en previos procesos de diseño. Esta
es una práctica racionalizadora de las prácticas empírico-económicas o de la
producción material y los servicios, de la práctica político-administrativa, de
la práctica médica y de algunas prácticas culturales, como por ejemplo, la
educación. Afirmamos que existen prácticas tecnológicoconcretas o prácticas
transformadoras que fundamentan o tienen el conocimiento científico como guía
para la acción, que están definidas según el nivel sistémico en o sobre el que
se toman las decisiones y se realizan las acciones, respectivamente. Si la
práctica es tecnológica-social (política o administrativa), sus referentes son
la sociedad como sistema concreto o los subsistemas de ésta, siendo este nivel
estructural del mundo ontológicamente diferente a los subniveles que contiene
(fisio, quimio, biosistemas). Los procesos existentes en este nivel se explican
con sistemas conceptuales o teorías (ciencia social), que constituyen
instrumentos que sirven de guía para las acciones políticas. Análogamente a
como las verdades científicas son relativas e históricas (aunque concretas),
este medio no puede ser un dogma fijo. La utilización del conocimiento
científico alcanzado por el hombre mantiene, tanto para la práctica
administrativa en el control tecnológico o para la práctica política en los
procesos emancipadores (13), la misma relación que existe con las prácticas
tecnológico-concretas no específicamente sociales. Afirmar la existencia de
prácticas tecnológicosociales no significa, como a veces se afirma (14), que se
trata de convertir a las prácticas sociales transformadoras en
"ingenierías sociales" en el sentido de la sociología
ortodoxa-burguesa o en la utilización de tal tipo de prácticas con una
concepción pragmática para la manipulación social. RODOLFO HERRERA (ii) La
práctica plolítico-administrativa que realiza los procesos de la
transformación, cambio o control social. Corresponde a la relación del hombre
con el hombre y sus relaciones sociales; es decir, sobre la estructura de la
sociedad y sobre la conciencia ideológica de los hombres. (iii) La práctica
médica (o práctica biomédica) que consiste en los procesos de transformación
directa y control de la "salud" de los hombres, una relación del
hombre con el hombre (por ejemplo, la cirugía o la psiquiatría). (iv) La
práctica cultural-ideológica que representa a los procesos de la transformación
conceptual, ideológica. Esta da las ideas para la acción en las otras
prácticas, modificando en última instancia el comportamiento y los procesos
cerebrales de los componentes sociales, creando sentimientos o pensamientos.
Esta última contiene a las "prácticas teórico- conceptuales"
(científica, filosófica), a las prácticas ideológicas, a la práctica artística,
etc. y a la práctica tecnológico-científica, la cual estudiaremos luego. Las
prácticas (i), (ii) Y (iii) pertenecen al nivel de la práctica
empírico-concreta y la (iv) al de una práctica teórico- conceptual. En esta
última hay un doble proceso transformador: material el uno y espiritual o
conceptual el otro; en especial en el caso de la práctica artística en el que
hay una modificación material del objeto y que produce una mutación formal del
objeto natural, creando un nuevo objeto de carácter cultural-espiritual. Sin
embargo, todas tienen la misma estructura genérica, que es común con la de la
práctica empí- rico-económica o de la producción material. No es que esta
última imponga a las otras su estructura, sino que como toda práctica, contiene
la estructura común a toda práctica transformadora. Se diferencian así, la
acción del hombre sobre el ambiente del sistema social (naturaleza o sistemas
artificiales) o la acción empírico-económica (producción de usos y servicios);
la acción del hombre sobre el hombre (acción sobre cosas humanas) o la práctica
biomédica; la acción del hombre sobre el hombre (acción sobre las relaciones
sociales y la conciencia ideológica) o la práctica política o la práctica
administrativa; y la práctica cultural, en general una acción y modificación
mediata de la "conciencia" de los hombres. 5. Práctica
tecnológica-concreta. La existencia de diferentes prácticas caracteriza la
creciente complicación de la división social del LA PRACTICA TECNOLOGICA 353 En
la sociedad de clases opuestas, la política (trabajo racional) hecho por la
clase dominante es negada por la clase dominada y viceversa, ya que cada una de
ellas tiende a independizarse, autodeterminarse de su opuesta. Por
consiguiente, es necesario partir del hecho de que no hay prácticas sociales
sin "intereses prácticos", inmediatos o mediatos, por lo que los
fines propuestos responden siempre a racionalidades ideológicas diferentes. La
forma que toman estas prácticas evidentemente depende de la estructura
política-social existente. En la mayoría de las sociedades· de clases existe la
división del trabajo entre los productores y los administradores y el poder
administrativo no lo ejercen las masas trabajadoras. Sin embargo, el carácter
de la labor y de la administración está cambiando en términos de la automación
y la información, lo cual podría crear las condiciones materiales para lograr
la autoadministración, el diseño participativo y la autoeducación por medio de
una baja del tiempo de trabajo (15). Las prácticas tecnológico-concretas de la
transformación material como las productivas, no se dan independientemente de
las prácticas tecnoló- gico-concretas-administrativas o políticas, dado que
siempre existe la necesidad de diseño y control de las actividades de esas
prácticas y, a su vez, las prácticas de transformación y control de las
relaciones sociales (las relaciones técnicas en el caso de la administración)
no se conciben sin los procesos de la transformación material (sea la
empírica-económica o la médica) análogamente con las prácticas culturales. Es
decir, las prácticas poseen una doble estructura natural-social. Precisamente
cuando no hay esta unidad en los procesos productivos de la sociedad moderna se
comienza a destruir el medio natural y entonces, al hombre. El fundamento
científico-teórico de las prácticas tecnológicas debe contener integralmente el
conocimiento científico natural y social. Esto se refleja en las
características de los sistemas concretos de la transformación, en el interior
de los cuales se dan estas prácticas en interrelacién interdisciplinaria (16).
6. Práctica tecnológico-científica. Para el éxito y eficacia de las
transformaciones, es necesario proyectar previamente los procesos y los
procedimientos para su ejecución, por lo que se requiere y se constituye
históricamente un tipo de práctica puente entre la práctica científica y el
conocimiento producido por ésta y la práctica tecnológica concreta. En efecto,
las acciones de toda práctica transformadora directa (en especial la
ingeniería) se fundamentan en un proceso básico que denominamos
"diseño": el proceso por medio del cual se crean los sistemas
conceptuales que representan a los posibles sistemas concretos artificiales por
producir o a los cambios y controles requeridos (17). Más explícitamente,
existe una práctica cultural que denominaremos práctica tecnolágicocientífica,
que tiene por objeto el "diseño", el cual es el medio para que las
transformaciones sociales sean cada vez más racionales. Esta es una práctica
teórico-conceptual, pero cuyo objetivo, a diferencia de la práctica científica,
no pretende la explicación de los procesos existentes, sino únicamente la
creación conceptual de objetos tecnológicos y de procesos posibles (naturales o
sociales). A diferencia de la práctica científica, no hace discursos teóricos y
entonces su efecto no es un conocimiento de un objeto. Se puede decir que la
práctica tecnológico-científica es una práctica conceptual y que se puede
calificar como teó- rica-conceptual en el sentido dado aquí, pero no es una
práctica teórica en sí, pues lo que hace es aplicar externamente los conceptos
validados por la ciencia aplicada; es decir, los conocimientos producidos por
las prácticas teóricas. El diseño es el proceso organizado
sistémico-socialmente de las actividades orientadas innovadoras. Este tipo de
práctica contiene dos facetas interrelacionadas: la reproductiva y la
productiva. La primera es un proceso de repetición de esquemas de acción ya
elaborados, el cual pretende alcanzar resultados conocidos, no nuevos, con
medios conocidos; la segunda, busca nuevos objetos y genera metodologías nuevas
o con estas produce objetos conocidos. Es decir, es un proceso creativo, cuyo
núcleo básico es la "innovación": una idea nueva o valor, producto,
medio, norma de conducta o estructura orgánica. También el diseño innovador es
una meta-actividad productiva, orientada a modificar los medios y métodos
rutinarios de la actividad productiva, teniendo como función principal la
renovación y el desarrollo de los métodos y mecanismos de todas las esferas de
la práctica social. Representa entonces una función de desarrollo de la
cultura, una práctica cultural que se realiza para atender las necesidades
humanas, las cuales están enmarcadas por las tendencias e intereses de la
sociedad. Estas fases de la práctica tecnológico-científica representan las
características contradictorias de los práctica científica, la
"predicción" se refiere al desarrollo del objeto independientemente
del sujeto y, aunque permite dar fundamentos a la previsión tecnológica, es
sustancialmente diferente a ésta. No es lo mismo la pronosticación de acuerdo con
las leyes y la que está de acuerdo con las consecuencias del comportamiento,
según un conjunto indeterminado de leyes naturales y sociales. En el nivel
teórico, el enfoque científico es un sinónimo de un enfoque predictivo. En el
nivel de las prácticas transformadoras, en el que se pone a prueba el
conocimiento alcanzado por medio de su aplicación, el valor científico de una
recomendación y la predicción de los efectos mediato s de su cumplimiento no
son idénticos. Se requiere, además de aplicar en la acción un resultado
científico, preveer racionalmente las consecuencias mediatas que pueda tener
tal aplicación. La desarmonía entre la predicción científica y las funciones
transformadoras produce un dualismo peculiar en la metodología. La
"previsión tecnológica" trata de romper este divorcio, resultado de
cierta concepción utilitaria o pragmática que exige al conocimiento racional
que señale lo que la sociedad puede poseer, dejando afuera el costo que se
requiere pagar por ello. Y esto porque a nivel de los problemas globales, los
efectos negativos de una predicción se consideraban a priori como algo
inconmensurablemente menor que su resultado positivo. Así por ejemplo, en la
situación ecológica actual, esta solución o posición es insostenible, por lo
que se necesita una metodología que considere la consecuencia de las
consecuencias para el hombre. 354 RODOLFO HERRERA procesos de la
transformación, pues la necesidad de la estabilidad social es reflejada en la
actividad productiva. Al ser contrarias, cooperan entre sí y se convierten una
en la otra, cumpliendo el uno respecto a lo otro como meta-actividad. La
emergencia de lo nuevo y el progreso lo produce la actividad innovadora, la-
cual modifica y transforma, desplazando y suprimiendo las formas concretas de
la actividad reproductiva y acelerando los procesos de cambio. La acción
inversa la produce, impidiendo los cambios, conservando los mecanismos
antiguos, la actividad reproductiva. Es evidente que dada la complejidad y
sistematicidad de los procesos sociales de transformación, no habría éxito
posible sin la existencia de esta práctica específica, la cual no se puede
reemplazar y que, como toda práctica, tiene sus características propias y sus
propios medios y metodologías. Protagonista importante es el ingeniero, quien
antes de construir un nuevo sistema concreto propuesto, requiere desarrollar,
de un modo ideal, su objeto, desplegar y detallar, a modo de proyecto, los
procesos correspondientes y asegurarse de que su "diseña", cuando se
materialice, cumpla con las funciones previstas. El mecanismo de esta práctica
tecnológica-científica (del diseño) contiene los niveles siguientes: una
materia prima conceptual formada por datos y generalidades sobre el referente
por transformar; los medios que utiliza son sistemas conceptuales de la ciencia
aplicada -en especial teorías tecnológicas, leyes empíricas y reglas- (18) y su
producto es un sistema conceptual nuevo, materializado mediante sistemas de
información (planos, patentes, etc.), que representa a un posible sistema concreto
por "construir", "fabricar" o "realizar". Por
tanto, esta práctica tiene propiedades comunes a toda práctica
teórico-conceptual, pues se mueve en el mismo nivel del pensamiento que la
práctica científica. La hemos llamado práctica tecnológicacientífica para hacer
evidente la diferencia con la científica (una práctica teórica) y por el hecho
de que, aunque es una práctica cultural Yt tiene la misma estructura genérica
conceptual de la práctica científica, no tiene los mismos objetivos de ésta, en
el sentido generalmente utilizado y dado aquí (19). Otro elemento de esta
práctica o un componente importante del proceso del diseño es la función de
pronosticación o la "previsión tecnológica", mediante la cual se
preveen las vías de desarrollo de los sistemas "sujeto-objeto", que
dependen sustancialmente del comportamiento del hombre. En la 7. Práctica
científico-tecnológica. Las demandas de conocimiento que la práctica
tecnológico-científica hace a la práctica científica y su producción conceptual,
requieren de cierto tipo específico de ésta, que denominaremos práctica
científico-tecnológica. Es una fase puente entre las prácticas tecnológicas del
diseño y de la ejecución y las prácticas teóricas fundamentales. Función
importante es la que se cumple en la fase de la investigación empírica, con la
constitución de datos, leyes empíricas y sistemas experimentales. Este material
sirve en dos direcciones: a las necesidades urgentes y utilitario s del diseño
y de apoyo primario para la práctica teórica. En relación con esta última
función, no siempre el conocimiento empírico tiene un carácter primario
respecto a lo teórico y, en el caso que así sea, su LA PRACTICA TECNOLOGICA 355
función es la de garantizar el nexo del aparato conceptual teórico, con los
datos de la observación experimental. Para la práctica tecnológico-científica,
este conocimiento sirve de materia prima conceptual y suministra medios, pues
muchas veces ella se fundamenta en las correlaciones que expresan las
dependencias empíricas que sirven de apoyo en la construcción de las reglas
para la acción, aunque aún no se haya dado el proceso de su interpretación y
reelaboración teórica. Otra función principal de este tipo de práctica
científica, es la de convertir el conocimiento fundamental y general sobre los
procesos existentes, en conocimiento para uso "práctico". Si el
producto final de las prácticas científicas son los sistemas conceptuales
generales, este subconjunto de las prácticas científicas tratará sobre modelos
simplificados y teorías particulares. Este proceso es insalvable, dado que sólo
mediante esta simplificación es posible contrastar a las teorías generales,
siendo además el proceso por el cual estas últimas son producidas. Esta
práctica produce así el conjunto de sistemas conceptuales que corrientemente se
denominan "ciencia aplicada". Más explícitamente, llamaremos práctica
cientí- fico-tecnológica a aquella práctica que produce principalmente sistemas
conceptuales explicativos de carácter simplificado sobre los referentes supuestos,
determinados por los problemas y las situaciones específicas requeridas por las
prácticas transformadoras. Además estudia y produce sistemas conceptuales,
cuyos referentes son sistemas artificiales u objetos tecnológicos producto de
la práctica empírico-concreta. Esto último es en especial, lo que le da un
carácter diferente y nuevo respecto a las prácticas científicas fundamentales.
Además, aunque se identifica con sus metodologías, siempre busca verdades
inmediatamente útiles. En efecto, cuando los sistemas tecnológicos concretos
diseñan nuevos sistemas artificiales, aparece de inmediato la necesidad para la
elaboración de las teorías sustantivas correspondientes, así como su permanente
corrección, profundización y contrastación. Nacen así nuevas ciencias y nuevos
problemas. La característica interesante de las "ciencias
tecnológicas" (y de la investigación) es que hacen hipótesis,
observaciones, refinamiento de datos, teorías y contrastaciones de un objeto no
"dado" o "natural". Esto desarrolla las etapas de transición
entre la fase empírica y la teórica de la ciencia, acentuándose los procesos de
síntesis y las transformaciones y actos cognoscitivos, según el esquema del
experimento mental. Las correlaciones y dependencias entre los elementos de los
sistemas ideales producidos, constituyen la "teoría" general de los
sistemas concretos específicos que la práctica tecnoló- gica ha producido. 8.
Práctica tecnológica. En síntesis, la práctica tecnológica consiste de la unión
sistémica de dos prácticas: la práctica tecnológico-cientifica, una práctica
cultural y la práctica tecnológico-concreta, una práctica empí- rico-concreta.
Como señalamos en el Artículo 5, estas prácticas no se dan aisladas, sino en el
interior d~ sistemas concretos, subsistemas de los sistemas sociales bá- sicos:
el económico, el cultural y el político (20). En especial la Ingeniería (en
todas sus divisiones y niveles) representa relevantemente este tipo de práctica
social; se puede decir que es la generadora de la previsión tecnológica, del diseño
y de la racionalización sistémica de las acciones, debido a su relevancia
fundamental en los procesos productivos de la sociedad. Ambas prácticas se
apoyan en los conocimientos que produce la práctica científico-tecnológica, que
se convierten en los medios con que aquellas buscan alcanzar sus objetivos:
transformaciones de objetos concretos y relaciones en situaciones específicas.
Aquí los medios dependen de los objetivos y la práctica crea sus propios
procedimientos, de modo que sus sistemas conceptuales contienen, no solo el
saber de las ciencias constituidas, sino también a una gran dosis de
conocimientos empíricos y sentido común. En la práctica tecnológica se dan
diversos "estados prácticos" (21); es decir, un conocimiento
existente aún no teorizado, que sólo se halla operado o realizado en cierto
nivel científico. Pueden ser elementos científicos implícitos en las prácticas
tecnológico-concretas o elementos científicos sin su forma teórica y conceptual
adecuada, operando en los discursos científicos utilizados por la práctica
tecnológico-científica, Para los ingenieros, los dirigentes políticos y todos
los tipos de trabajadores tecno-culturales, el medio que transforman o
controlan posee una riqueza que no es posible dominar o conceptualizar completamente,
por lo que requieren desarrollar el criterio, el sentido común, el genio
político o la visión integradora, atributos que constituyen un 356 La
Tecnología como práctica social no se red por tanto a las prácticas de la
transformación material, pues éstas no se dan sin el diseño, la constitución,
el control y el rediseño permanente de sistemas de relaciones sociales, de
actividades manas. El éxito de la acción transformadora estriba la combinación
justa e integral de las prácticas lítica, administrativa-organizativa y la
econó . Las dos últimas dependen de la primera, pues actúa sobre la conciencia
ideológica del ho la cual refleja el interés y la exigencia de éste. margen de
su función reguladora y de control, pueden concebirse las actividades independie
de los hombres. En resumen, la práctica tecnológica constitu una forma superior
de práctica transformadora, producto del carácter creador del movimiento histé-
rico---social, que expresa la lucha de los hombres por liberarse de las
ataduras de la naturaleza y de la sociedad, por el dominio de las relaciones
sociales. El carácter creativo encarna la esencia de esta práctica, la cual
busca penetrar en lo hondo de la realidad concreta y busca aplicar, mediante el
conocimiento de ésta, los métodos eficientes para la transformación de la
naturaleza y la sociedad. RODOLFO HERRERA saber práctico que contiene muchas
veces en "estado práctico" el conocimiento científico. Cuando para
una práctica hay un dominio de la teoría, entonces, se dirá que ésta se encuentra
en estado teórico---empírico, aumentándose el fundamento científico y
disminuyendo el conocimiento ordinario. Ambas prácticas, la
tecnologíca-científica del diseño y la empírico-concreta de las acciones
transformadoras, enfrentan problemas del mundo real; es decir, problemas de
decisión y de acción. A diferencia del científico y entonces de las prácticas
científico---tecnológicas, son problemas que no se pueden delimitar en un
laboratorio o no hay tiempo para definidos totalmente. Los problemas propios
son del tipo siguiente: ¿Cómo diseñar una universidad?, ¿Cómo controlar un
proceso?, ¿Cómo construir ese puente?, ¿Cómo recetar a este enfermo?, ¿Cómo
diseñar un partido político?, etc. Cross, refiriéndose a la Ingeniería,
sintetiza algunas de las peculiaridades de la práctica tecnoló- gica, como
sigue: "Engineering is an old arto It has always demanded ability to
weight evidence, to draw cornmon-sense conclusions, to work out a simple and
satisfactory synthesis and then see that the synthesis can be carried out".
(22). Y Drucker, refiriéndose a la "administración", dice:
"Managernent is a practice rather than a science. It is not knowledge but
performance" (23). La Tecnología, como práctica tecnológico--- científica,
engloba casi siempre al diseño de los sistemas concretos (artefactos, sistemas
artificiales) y al diseño de los sistemas de actividades humanas (procesos)
correspondientes; como práctica tecnológico-concreta, el acondicionamiento de
ambos aspectos en el interior de un sistema concreto (una interrelación
compleja). El diseño requiere un conocimiento de los referentes de la
transformación posible; es decir, un conocimiento de todos los sistemas y cosas
involucrados. Además, se necesitan objetivos y valores previos, un desiderata y
una posición ideológica. Esto toma relevancia en el caso de los sistemas
sociales y las políticas económicas que los pretenden transformar o controlar.
La práctica tecnológica-administrativa, debido a que controla y determina las
otras prácticas, tiene un carácter relevante, en especial con relación a la
práctica económica o productiva. Es una actividad que encara problemas de
relaciones sociales y de toma de decisiones no necesariamente estructuradas y
con objetivos bien definidos (24). 9. Práctica tecnológico-cultural La Tecnología
como práctica cultural tiene, según nuestro análisis, dos niveles: La práctica
científica y la práctica tecnológico-científica. Ambas resumen lo que podría
llamarse la "lógica del saber ingenieril" y constituyen dos niveles
productivos vinculados: uno de explicación y el otro de creación conceptual: un
saber científico y un saber cientí- fico---práctico. El producto de la primera
es lo que normalmente se denomina "ciencia aplicada" y es lo que
conduce a considerar a la Tecnología como sistema conceptual. Por ejemplo,
Bunge, escribe: "Un cuerpo de conocimientos es una tecnología si y
solamente si: i) es compatible con la ciencia coetánea y controlable por el
método científico y ii) se lo emplea para controlar, transformar o crear cosas
o procesos, naturales o sociales" (25). Se puede decir que esta definición
incluye únicamente al producto de las prácticas científico---tecnológicas
(ciencia aplicada) y no a los productos conceptuales de la práctica del diseño,
no cubriendo entonces toda la riqueza del proceso tecnológico. LA PRACTICA
TECNOLOGICA 357 Figura l Representación esquemática de la interrelación entre
las prácticas tecnológicas y científicas Práctica tecnológicoconcreta
(tecnológicoadministrativa, etc.) '"u 'Oj¡ 'o ot: U ~ -"§ .3 :; u '".g
u -c" d:_ Práctica tecnológico- -a científica (diseño) ::l o.. 'u" t:
o u 6 .~ ,~ 3 Práctica científicotecnológica (ciencia aplicada) Práctica
científica La práctica tecnológica cubre un espec..tro más amplio de
actividades culturales y sus productos culturales, como son los conocimientos
científicotecnológicos o los del diseño (planos, patentes, etc.), son factores
básicos de toda cultura y todo proceso cultural moderno. 10. Tecnología y
ciencia En el esquema de la Figura 1 se representa grá- ficamente el conjunto
de las prácticas estudiadas, en donde el orden de las regiones ocupadas por
cada práctica indica su mayor conexión mutua. Las prácticas científicas,
científico-tecnológica y tecnológico-científica son prácticas culturales, pero
de carácter teórico-conceptual, con objetivos y especies estructurales
diferentes. En la última, la ciencia (como conocimiento y sistema conceptual)
está presente en el discurso y en el producto conceptual mismo, según el grado
de desarrollo de cada a (en estado práctico) y en las dos primeras el nivel de
conceptuación varía, volviéndose más concreto en la práctica
científico-tecnológica y en sus productos conceptuales. También en el esquema
se hace evidente el nivel que denominamos la práctica tecnológica-concreta o de
transformación-directa, la cual es del tipo empírico-concreta y que contiene la
presencia de la ciencia (o conocimiento científico en el hacer) según el nivel
de desarrollo de la práctica transformadora específica. Aquí la ciencia, como
cuerpo de conocimiento, desempeña una función especí- fica para cada práctica,
como instrumento del mé- todo o como guía para la acción. Aunque la práctica
tecnológico-científica se fundamenta en la "ciencia", su relación con
ella no es la misma que la que existe, por ejemplo, entre la ciencia básica y
la aplicada. "En todos los casos, la relación entre la técnica y el
conocimiento es una relación exterior, no reflexiva, radicalmente diferente a
la relación interior, reflexiva, existente entre la ciencia y sus
conocimientos" (26). En los procesos sociales todas estas prácticas se dan
en el interior de sistemas concretos de la sociedad, no dándose aisladas una de
otra. La alta racionalización existente, que le da el carácter de
"tecnológico" a los procesos de la transformación (en especial la
producción) crea un circuito productivo-dialéctico entre las diferentes
prácticas científicas fundamental, científico-tecnológica,
tecnológico-científica y las prácticas empí- rico-concretas. La práctica
tecnológica (tecnológico-concreta y tecnológico-científica) es la expresión de
la intensa "cientificación" de los procesos productivos y, por tanto,
de su racionalización y fundamentación teó- rica. Si la práctica
científico-tecnológica produce los sistemas conceptuales (desde teorías hasta leyes
empíricas, cuerpo de conocimiento o "ciencia aplicada") y que sirven
de instrumento y guía para el método y la acción de las prácticas tecnológicas,
se puede decir, en sentido amplio, que la Tecnología, como práctica
tecnológica, es "ciencia aplicada". Sin embargo, en sentido estricto,
como hemos señalado, la Tecnología (como práctica) tiene características
específicas que la diferencian del concepto de ciencia aplicada, concepto con
el cual no se reúne todo el contenido del fenómeno. En resumen, usando la terminología
usual, la Tecnología no es lo mismo que Ciencia, ni como sistema conceptual, ni
como práctica, aunque no existe práctica tecnológica (por definición) sin
Ciencia que la sustente. Todas estas prácticas son la base y el resultado de la
revolución científicotecnológica de este siglo. En los Siglos XVIll y
"praxis", de acción consciente, con finalidad previamente
determinada, la cual exige elección y decisión. Marx dice: "El trabajador
no ejecuta solamente un cambio de forma de las materias naturales; realiza al
propio tiempo en ellas su fin, que él conoce, que determina como ley su modo de
obrar ... " Marx, C. (1949), p.127. "Moisés, junto con su mensaje de
libertad, introduce el concepto de praxis: la autotransformación del hombre y
la transformación de la circunstancia que rodea al hombre serán los únicos
medios de que éste dispondrá para cambiar su mundo, para hacer mejor su mundo,
para alcanzar la libertad". Nasielskier, M. (1974), p.253. La praxis ••...
comprende un elemento existencia!, que se manifiesta tanto en la actividad
objetiva del hombre, transformadora de la naturaleza y donadora de sentido
humano al material natural, como en la formación de la subjetividad humana, en
la creación del sujeto humano, en la cual los aspectos existenciales (angustia,
náusea, alegría, risa, esperanza, etc.) no se presentan como
"experiencia" pasiva, sino como parte de la lucha por el
reconocimiento, o proceso de realización de la libertad humana". Kosik, K.
(1967), p.243. (4) Se llama "actividad orientada" de un sistema
(hombre, sistema social, etc.) a la ejecución consciente de una secuencia de
acciones sobre una cosa o sistema, dirigidas a un objetivo. Se dice que una
cosa a actúa sobre otra b si en esta acción se produce una modificación del
comportamiento, trayectoria o historia de b. Se produce una interacción si la
modificación es recíproca. Bunge, M. (1979), p.197. (5) La categoría filosófica
de la "práctica" es un concepto que sirve para designar las
características generales de un conjunto de conceptos particulares; en este
caso, un conjunto de prácticas específicas. Althusser, L. (1978 a), p.136. (6)
Campanario, P. (1983), p.96. (7) La concepción "práctica" de
caracterizar a toda actividad humana consciente, teórica o empírica, como
transformadora, se da en Marx desde la Tesis sobre Feuerbach. Fue Marx (1949,
p.126), quien destacó la estructura de la práctica en general; es decir, de la
práctica social, en la práctica económica. Pero esta estructura que explica el
mecanismo de todas las prácticas, teóricas o empíricas, está en Marx en estado
práctico y definiendo solo a la práctica económica transformadora. Se debe a
Althusser el elevar el estado práctico o teórico y generalizar la estructura de
la práctica, a toda práctica humana. Althusser (1978 a), p.184 y 264. (8) La
práctica empírica no se desarrolla sin la práctica teórica y viceversa. Hay
acción recíproca entre ambos. "No existe concepción científica de la
práctica sin una distinción exacta de las distintas prácticas y sin una nueva
concepción de las relaciones entre la teoría y la práctica". Althusser
(1978 b), p.65. (9) Más explícitamente, entendemos por "teoría" a un
sistema conceptual que unifica un conjunto de conocimientos acerca de un
objeto, incluyendo la estructura legal explicativa de los hechos [Kopnin,
(1966), p.319]. En su forma más desarrollada, una "teoría" es un
sistema hipotético deductivo; es decir, un conjunto de hipótesis unidas por la
relación de deducibilidad [Bunge, (1967), p.54]. Althusser llama
"teoría" (entre comillas) a un sistema teórico de una ciencia real y
teoría (sin 358 RODOLFO HERRERA XIX, el proceso creativo nacía en la práctica
empí- rica que se dió especialmente con el desarrollo de la
"maquinaria", influenciando a la práctica cientí- fica y al
conocimiento. Actualmente el proceso muchas veces se invierte y es a partir del
nuevo conocimiento que se producen las condiciones para que los procesos del
diseño se desarrollen. Se acorta el proceso entre el conocimiento o la
explicación de un fenómeno y la realización "práctica", aumentando la
penetración entre las diferentes prácticas sociales. En la terminología usual,
se suele afirmar que la "Ciencia y la Tecnología" se han convertido
en una fuerza productiva directriz y que la "Ciencia" se constituye
en una fuente independiente de valor (27). En realidad, lo que es fuente de
valor es la Ciencia como sistema conceptual o conocimiento fijado en sistemas
de información, producto de la práctica científica o científico-tecnológica,
por lo que resulta imposible que sea independiente del "trabajo
socialmente necesario", aún del más calificado. Hemos visto que cada una
de las direcciones y niveles de las prácticas analizadas posee sus diferencias
de concepción de objetivos, e intereses. Sin embargo, es importante recordar que
no basta con comprender la diferencia de los fenómenos, sino que se requiere
entender su unidad. Sería entonces erróneo operar con estos niveles sin
considerarlos con su unidad e interacción. La Tecnología tal y como la hemos
planteado, constituye un fenómeno relativamente nuevo, que produce y es un
producto a su vez, de la especificidad entre lo natural y lo artificial en los
procesos sociales, el cual se convierte en un determinante gnoseológico de las
formas correspondientes del conocimiento. Solo el desarrollo y la
profundización del saber práctico conducirá y afirmará la intelección
teórica-filosófica del problema. Una teoría general íntegra sobre la creación y
el funcionamiento de los procesos artificiales sólo será el resultado de las
prácticas culturales-tecnológicas y de las ciencias filosóficas. Estas
integrarán, cada vez más, las explicaciones sobre la especificidad e
interacción de lo natural y lo social, de lo natural y lo artificial, de su
unidad y simbiosis.
La adopción de un determinado enfoque para la enseñanza de la tecnología
está fuertemente condicionada por el tipo de modelo o de representación que se
posee sobre la actividad tecnológica en la sociedad. A. Pacey, en su
libro La cultura de la tecnología (1983),
presenta un modelo de lo que él denomina «práctica tecnológica». El modelo se
basa sobre la relación entre tres aspectos clave que estructurarían la práctica
de la tecnología.
·
Un aspecto específicamente técnico que abarca las técnicas, artefactos,
los conocimientos y las habilidades desplegados por las personas en el quehacer
tecnológico.
·
Un segundo aspecto, organizacional, involucra el contexto económico y
social en el que se desenvuelven los profesionales y trabajadores relacionados
con la tecnología, así como también los usuarios y consumidores de los
productos y procesos tecnológicos.
·
El tercer aspecto, el cultural, involucra los valores que influyen en la
creatividad de los diseñadores e inventores, y las creencias y hábitos que
caracterizan la actividad técnica.
Teniendo en cuenta el modelo de Pacey, Gilbert (1992) distingue entre
tres modos diferentes de abordar la enseñanza de la tecnología: enseñar para la tecnología, enseñar sobre la
tecnología, enseñar en la
tecnología.
Enseñanza para la
tecnología
Cuando
Gilbert hace referencia a la enseñanza para la tecnología, está haciendo
alusión a aquella enseñanza que se propone comenzar a desarrollar en los
alumnos, y desde edades tempranas, ciertas capacidades y conocimientos técnicos
que, más tarde, se retomarán y profundizarán en la Educación técnica o en la
Formación técnico-profesional. Bajo esta perspectiva, la Educación tecnológica
está fuertemente ligada a la formación para el trabajo. Este modelo, al
centrarse casi exclusivamente en los aspectos técnicos del modelo de Pacey, ha
recibido críticas de quienes sostienen que podría reforzar en los alumnos una
visión un tanto determinista del desarrollo tecnológico. Esta postura
determinista, estrechamente ligada a la idea de una tecnología dependiente
exclusivamente de expertos, considera que la tecnología se desarrolla sólo como
resultado de su dinámica interna, moldeando a la sociedad pero sin reconocer
los modos en que las fuerzas sociales y económicas dan forma a las tecnologías.
Así, el desarrollo científico-tecnológico sería exógeno a la situación
económica y social, y de algún modo independiente de la sociedad en que se
desenvuelve.
Enseñanza sobre la
tecnología
La
enseñanza sobre la tecnología se propone poner de relevancia los dos aspectos
que el enfoque anterior no toma en cuenta, incluyendo los aspectos culturales y
organizativos relacionados con la tecnología. El enfoque CTS se encuadraría
dentro de esta perspectiva. Las críticas a este enfoque, además de las que
realizan Solomon y Fraga, hacen referencia a que los alumnos suelen aprender
mucho sobre los aspectos contextuales de la tecnología, pero no son capaces de
adquirir capacidades y conocimientos técnicos que les permitan intervenir sobre
la práctica concreta. Por otro lado, en muchas propuestas de enseñanza suele
predominar una mirada unidireccional de la relación entre tecnología y
sociedad, que refleja un modelo simple y un tanto reduccionista basado en
entender los productos tecnológicos como respuestas a demandas y necesidades,
sin dar cuenta de la real complejidad que supone relaciones dinámicas entre
distintos actores sociales que determinan que una solución se consolide como la
más aceptada entre un conjunto de soluciones técnicamente posibles, en un
momento y un contexto social y natural determinado (Pérez, Berlatzky, Cwi,
1998). Cuando se privilegia la mirada sobre los impactos y efectos de la
tecnología sobre el medio natural y social, se está considerando a la
tecnología y sus artefactos como «externos» a la sociedad y su cultura. Un
abordaje, que permita dar cuenta de la relación entre la tecnología y la
sociedad, deberá tomar como objeto de estudio al sistema tecnológico y sus
relaciones con el medio social y natural, teniendo en cuenta que la tecnología
es una construcción social, una parte de la sociedad y no algo separado de
ella.
Enseñanza en la tecnología
La
enseñanza en la tecnología otorgaría la misma importancia a las tres
dimensiones del modelo de Pacey. Intenta un equilibrio entre el abordaje
específicamente técnico y el que prioriza los estudios sociales. Así,
Tecnología como disciplina escolar, más que priorizar los aspectos
«artefactuales» y técnicos o los humanos y sociales, se ocuparía de la
interacción entre ambos. Más allá de la denominación propuesta por Gilbert, un
enfoque de la enseñanza de Tecnología de estas características exige del
docente un difícil equilibrio entre lo técnico y lo humanístico. Según Fraga,
este enfoque demanda un nivel de integración e interacción de los contenidos
técnicos y humanísticos de modo de dar cuenta de las interacciones entre las
personas, las organizaciones y los artefactos y técnicas.
,
se concibe como el proceso de administrar el desarrollo de la tecnología, su
implementación y difusión en los sectores industrial, público y privado y en la
sociedad en general. Además, implica el manejo del proceso de innovación a
través de la Investigación y Desarrollo (I+D), lo cual incluye la introducción
y uso de tecnología en productos, en procesos industriales, y en otras áreas
estructurales y funcionales de la empresa, así como también la utilización de
este conocimiento en la solución de los diferentes problemas de la sociedad,
del ser humano y del medio ambiente Es una poderosa herramienta que se debe
enmarcar dentro de los procesos generales de innovación desarrollados en las organizaciones.
El control del recurso tecnológico proporciona una ventaja competitiva a las
organizaciones, sobre todo en aquellas en las que se integra en la estrategia
general de la propia empresa. Y esto es mucho más importante para el caso de
organizaciones dedicadas a la generación de productos o servicios en sectores
de alta tecnología en las que el periodo de validez de una tecnología concreta
(en términos de adecuación y rendimiento comparativo con otras competidoras) es
cada vez más reducido (ciclos de producto más cortos). La gestión tecnológica
es conocimiento y es una práctica. Es un sistema de conocimientos y prácticas
relacionados con los procesos de creación, desarrollo, transferencia y uso de
la tecnología. Según la fundación COTEC 1 , “la Gestión de la tecnología
incluye todas aquellas actividades que capacitan a una organización para hacer
el mejor uso posible de la ciencia y la tecnología generada tanto de forma
externa como interna. Este 1 FUNDACIÓN COTEC PARA LA INNOVACIÓN TECNOLÓGICA,Ob.
Cit. P.26. conocimiento conduce hacia una mejora de sus capacidades de
innovación, de forma que ayuda a promocionar la eficacia y eficiencia de la
organización para obtener ventajas competitivas”. Es una colección de métodos
sistemáticos para la gestión de procesos de aplicación de conocimientos,
extender el rango de actividades humanas y producir bienes y servicios. La
gestión tecnológica como "dominio" de explicaciones, como conjunto de
conocimientos que la identifican, es una reconstrucción o reformulación
interpretativa de los procesos de generación, transformación y difusión de la
tecnología, que a su vez constituye y determina un dominio de acciones
legítimas y de prácticas profesionales para la intervención de estos procesos.
Estos dominios, el teórico y el de la práctica, constituyen una unidad
dialéctica. La práctica como origen del conocimiento, y este conocimiento,
configurado en modelos de las mejores prácticas, sirven como guía de la
práctica de la gestión de los procesos del desarrollo tecnológico. Una empresa
que ha incorporado la gestión tecnológica en su cultura, las actividades
propias de ella están incorporadas en su cadena de valor y son realizadas en
forma sistemática mediante unos procesos básicos que desarrollan funciones de
gestión tecnológica. Los procesos objeto de estudio de la gestión tecnológica,
en procesos sociales, son procesos complejos, multidimensionales, inseparables
de su contexto y de la globalidad de los procesos sociales; y, por tanto, sus
estados y características involucran dimensiones históricas, económicas y
sociológicas. Es la gestión tecnológica, como región de saberes y un campo de
conocimiento transdisciplinario, la que conjuga y relaciona estos saberes
parcelados, mediante su recomposición y recontextualización, para construir una
mejor visión que incorpora la totalidad de características del proceso. El
proceso de gestión tecnológica, así como el proceso de desarrollo tecnológico y
el uso de la tecnología misma, sólo pueden darse con el dominio de conocimientos,
habilidades y destrezas asociados a esos procesos. Conocimientos, habilidades y
destrezas que constituyen las capacidades tecnológicas; que son las que
posibilitan y soportan todas las actividades involucradas en el desarrollo
tecnológico, pero también todo lo que una organización o empresa hace en su
cadena de valor. Ellas hacen parte de los recursos tecnológicos, junto con el
conjunto de medios materiales y otros elementos inmateriales como la propiedad
intelectual, las bases de datos y de conocimientos. Son estas capacidades las
que sustentan las características de los productos y servicios, los procesos y
métodos de producción, los materiales que se usan, los métodos de organización,
y los procesos gerenciales y administrativos; y con las cuales se operan,
mejoran, transforman, reemplazan y crean los sistemas productivos y los
productos. Se hace mucho más relevante esta función de la gestión tecnológica a
partir del reconocimiento de que los recursos tecnológicos son los elementos
esenciales que habilitan a las empresas y los países para participar en forma
estable y creciente en los mercados. La gestión tecnológica se realiza en
diferentes ni-veles del sistema de innovación de los países, y la lógica y los
objetivos generales de los procesos de gestión son los mismos,
independientemente de donde se localicen dichos procesos, ya sea en el sector
productivo o en las entidades de la infraestructura científico-tecnológica. Los
procesos de gestión tecnológica en la empresa involucran funciones básicas,
como: la identificación, evaluación y selección de tecnologías, clasificación
de paquetes tecnológicos, negociación de tecnologías, construcción y puesta en
marcha de sistemas productivos, uso y asimilación de tecnologías, adaptación y
mejoramiento de la tecnología, generación y comercialización de nuevas
tecnologías. El alcance de las actividades de gestión tecnológica va más allá
de las consideradas como básicas. El espectro es más amplio e incluye:
suministro, monitoreo, análisis y evaluación de información técnica y
prospectiva tecnológica; evaluación tecnológica de la empresa; planificación
del desarrollo tecnológico; gestión del financiamiento del desarrollo
tecnológico; identificación, selección y reclutamiento de asesores técnicos;
formulación y ejecución de políticas de capacitación del recurso humano;
planteamiento, prevención y protección de derechos de propiedad intelectual. La
capacidad competitiva de la empresa queda determinada por dos factores: -los
externos que dicen la relación con el sector de la actividad a la que pertenece
la empresa, contexto y a las característica de la política económica que le
afecta son el mercado de trabajo, la política industrial y el sistema fiscal.
-Los internos que se vinculan a la actuación de la propia empresa y dependen de
su capacidad de dirección para consolidar la gestión e innovación tecnológica y
las capacidades existentes en su interior para generar competencias. La Gestión
Tecnológica es un factor importante de competitividad por todo lo que ella
representa para la organización a nivel de la empresa en particular no basta
para alcanzar la competitividad plena, pues esta sistematica.
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